Corregir una maloclusión es también una cuestión de salud, no solo de estética. En Clínica Avilés y Román pensamos que la ortodoncia no tiene edad y está hecha para todo tipo de problemas individuales.

Solo el 40% de los jóvenes españoles de entre 12 y 15 años tiene una oclusión adecuada, y dos de cada diez tienen una maloclusión severa. Pero los tratamientos ortodóncicos no están reservados exclusivamente a los jóvenes o niños, al menos el 25% de los adultos jóvenes de entre 35 y 45 años necesitan ortodoncia.

El tratamiento de ortodoncia se puede realizar a través del uso de aparatos fijos (brackets) o removibles (ortodoncia invisible), según el tipo de fuerzas que se apliquen:

Ortodoncia Fija:

El uso de la ortodoncia fija permite, mediante la colocación de brackets en los dientes, ejercer unas fuerzas suaves para corregir el problema. Existen tres tipos de ortodoncia fija:

  • Brackets cerámicos: pueden ser totalmente transparentes. Funcionan de la misma manera que los tradicionales y ofrecen los mismos resultados.
  • Brackets linguales: se colocan en la cara interna de los dientes, por lo que no son visibles.
  • Brackets metálicos: es la alternativa más común en pacientes infantiles y adolescentes, aunque también se utilizan en los tratamientos para adultos.

Ortodoncia Removible:

Con la ortodoncia removible también conocida hoy en día como “Ortodoncia Invisible”, el paciente puede ponerse y quitarse él solo las férulas para comer o ejercer alguna actividad donde no desee llevarlas. Este tipo de ortodoncia es mucho más cómodo y estético, y además está especialmente indicado para determinados estados patológicos y estilos de vida. Por ejemplo, es perfecto para pacientes que realizan deportes de contactos o tienen alergias a los metales. También para gente con un ritmo de vida frenético que no pueden perder mucho tiempo en realizar visitas al dentista.

Beneficios de la Ortodoncia:

Entro los beneficios del uso de la ortodoncia para nuestra salud y calidad de vida encontramos:

  • Mejora la respiración nasal y, por tanto, la calidad del sueño.
  • Al poder realizarse una mejor masticación, favorece las digestiones y previene el desgaste dentario y los problemas de ATM.
  • Protege los dientes, evitando fracturas dentarias y facilitando un correcto cepillado.
  • Contribuye al bienestar personal.

Y… ¿después de la ortodoncia?

Una vez corregida la posición de los dientes con el tratamiento de ortodoncia, es necesario impedir que los dientes vuelvan a desplazarse. Para ello, se suele poner una placa, una férula u otro sistema de contención durante el tiempo indicado por el dentista. De este modo, conseguiremos los resultados adecuados tanto a nivel funcional como estético y, lo que es más importante, mejoraremos nuestra calidad de vida.

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